Con un lejano eco, tan distante
de mí -como el sentido mismo-,
mi garganta se yergue y se debate,
luchando contra el barro y el destino.
Luchando contra ese barro oscuro,
que ocultar de la luz mi pensamiento
quiere con un afán loco e impuro.
Como un lejano eco en mi vacio,
y en mi loco sentido y estridente,
quiero aprender el canto de la muerte
por si en mi lucha soy vencida y muero.
martes, 2 de octubre de 2007
CON UN LEJANO ECO
Con un lejano eco, tan distante
de mí -como el sentido mismo-,
mi garganta se yergue y se debate,
luchando contra el barro y el destino.
Luchando contra ese barro oscuro,
que ocultar de la luz mi pensamiento
quiere con un afán loco e impuro.
Como un lejano eco en mi vacio,
y en mi loco sentido y estridente,
quiero aprender el canto de la muerte
por si en mi lucha soy vencida y muero.
DULZURA ENVOLVENTE... DÉJATE VER
La vida era cálida,
tu voz eco,
eco de mis sueños
entre tus brazos,
entre tus besos.
Pureza blanca.
Semilla de alma.
Te siento, te siento...
bajo tu inmenso hogar,
bajo tu gran cielo.
Tu regazo, mi barca,
timón de mi niñez
donde navega mi infancia.
Pureza blanca.
Pureza blanca,
llévame en silencio,
entre tus alas...
entre sosiego.
Siento, siento...
Sin tí muero.
lunes, 1 de octubre de 2007
AL FINAL...
Corazón que late y mide
el tiempo, con sus latidos,
sueño que soñando inventa
un amor dulce y ficticio.
Tiempo revuelto de horas
y que a golpe de segundo,
mide un amor que no vale,
un amor acaso absurdo.
Canción última que duerme,
arrulada entre miradas
que en desazón languidece
y sufre desesperada.
Ola que a una playa arriba,
alegre y esperanzada
pero después que la besa,
por la playa es rechazada.
Calor que a fuerza de frío,
se enfría y quizás se apaga
para el menor movimiento,
de nuevo avivar su llama.
Poema que como un eco
se extiende sobre la calma,
hasta revolver el tiempo
y abandonar la esperanza.
Último estertor sonoro de
un amor que agonizante
canta su aflicción al mundo
y cuenta su muerte al aire.
Rocio V. Martinez
LAS PALABRA
Tu palabra es mi camino,
tu palabra dulce y sonora.
Tu acento, atardeceres
enredado de auroras,
de auroras boreales
que dan sentido al eco,
que dan calor al mismo
pronombre corto y seco.
Sólo tu voz es rayo
de eterna madrugada,
de soledades rotas,
de fuego y de ascuas.
Tu palabra en mi oído,
canción más estimable
de eternos ruiseñores.
Sonido a tierra, a madre,
sendero prefijado,
sendero que es de antes,
es uno y que es eterno.
ACRÓSTICO...EL ALAMO
Altivo galán de esbeltos brazos.
Radiante te viste la primavera.
Belleza infinita, asilo de pájaros.
Oxigeno de la madre tierra.
Llora el río en tus pies de álamo.
Espejo bohemio que sobre él te lleva.
Sombra fresca bajo tus verdes manos.
De tí, sueña la noche entera.
El aire te besa, te vuelve blanco.
Atardeces en tus ramas...tú, sobre la hierba.
La luz de la tarde se te inclína soñando.
Amante airoso de la ribera.
Me alejo de tí...te estoy pensando.
Oda harpada de trinos, acorazonadas estrellas.
A MGF
Ha bajado el olvido derecho
y sin quererlo, entrando por mis pies
hasta mi centro,y en los poros
de mis huesos he querido sentirte,
por si no fueras nada en el recuerdo.
He sentido el hastío, la rabia,
el tú, absoluto, de tu último momento,
y en ese último estertor te he encontrado
desnudo, entre las cuatro paredes
de aquel tiempo.
Por un instante, entre mis piernas,
mi alma y la llama impaciente del deseo,
te he sentido y por sentir...
hasta el último orgasmo fuerte y cierto.
Ha bajado tu fantasma tangible,
silencioso, quebrando las horas
del pasado lejano y polvoriento.
Te he estremecido a tí, recuerdo,
entre mi yo y mi cuerpo; Tú,
sombra olvidada entre mis silencios,
y he oído tu voz equidistante
que se va haciendo eco...
ROCIO V. MARTINEZ.
domingo, 30 de septiembre de 2007
sábado, 29 de septiembre de 2007
CARGADO DE SOMBRAS
Cargado de sombras,
rodeado de brumas.
Te acercas y te alejas
entre olas de espuma.
Te acercas y te alejas ,
sin que pueda seguirte.
Sin que pueda siquiera, lo que siento decirte,
Sin que pueda siquiera
respirar tu presencia.
Abrazar tu mirada,
admirar tu inocencia.
Abrazar tu mirada,
tan cálida y brillante.
Y seguir en tu huella
tan profunda y distante.
Y seguir en tu huella.
Y seguir tu sendero.
Y romper soledades
contigo, beso a beso.
Y romper soledades,
arrancar las distancias.
Que de tí a un mismo tiempo
me acercan y separan.
TÚ Y LA ALCAZABA
He visto amanecer en la alcazába,
en el ángulo llano del silencio
entre la inherente desnudez de tu cuerpo
y el tul que vela tus sueños.
Candorosa la mañana por el ventanal abierto.
Refrenado vuelo de pájaros entre tus rizos negros.
Alma de árabes en la muralla del tiempo.
Susurros...Duerme, duerme, no confundas
la realidad con un sueño.
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